INIA 625 – Mayuhuayllino es la nueva variedad de maíz amiláceo con alta calidad genética. La desarrolló el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) a través del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA). Incrementará a 14 toneladas la productividad por hectáreas (ha). Mejorará en más de un 100% la rentabilidad económica del productor.
Se trata de una nueva variedad desarrollada por el INIA mediante la Estación Experimental Agraria Andenes en el Cusco. Se caracteriza por tener tolerancia a la presencia de enfermedades. Incluye roya común carbón común mancha foliar y pudrición de mazorca causada por Fusarium sp y Diplodia sp.
Rendimientos y ciclo
Por su alto valor genético INIA 625 – Mayuhuayllino ofrece rendimientos potenciales de grano hasta 8.6 toneladas por ha (t/ha). De choclo hasta 14 t/ha. Posee un ciclo vegetativo de 6.9 a 7.3 meses menor que las variedades comerciales vigentes en el mercado.
Esto favorece la disponibilidad de cosecha en menor tiempo para los diferentes mercados. Tiene buenas características agronómicas excelente calidad de mazorca y grano color blanco. Permite al pequeño productor comercializar a nivel de exportación y elaboración de derivados de alta calidad.
Investigación y desarrollo
Para su producción el INIA ha desarrollado investigaciones de mejoramiento genético. Incluye selección de mazorca por surco formación de núcleo de semilla genética ensayos de adaptación y eficiencia. Se realizaron en campos de productores ubicados a 3348 y 3496 metros sobre el nivel del mar.
Por estas características la variedad de maíz amiláceo INIA 625 – Mayuhuayllino se constituye en una tecnología agraria. Elevará el rendimiento productivo de grano por hectárea. Contribuirá con la seguridad alimentaria y la rentabilidad económica de los productores de la región de Cusco.
Importancia del maíz amiláceo
El maíz amiláceo es un cultivo andino milenario clave para la seguridad alimentaria y economía rural. Destaca por su alto contenido de almidón y fibra. Es rico en vitaminas del complejo B fósforo potasio hierro calcio y zinc.
Su producción registró en el 2025 un crecimiento de 45%. Para la campaña 2025-2026 se espera abarcar unas 14038 hectáreas de esta cadena de valor.






















