Alcalde del Cusco señala que son varios proyectos para trabajar con el Ministerio de Vivienda

El alcalde del Cusco Victor Boluarte Medina, indicó que la obra de aguas servidas en el rio Saphy tiene un avance del 95%, vale decir que es un porcentaje pequeño el que resta para entregarlo a la población cusqueña.

“Solo falta el reasfaltado de algunas vías de la ciudad y terminar un tendido de tubería en la zona noroccidental en la parte elevada del rio Saphy de unos 130 metros y con eso termina la obra”, explicó.

Dijo que, para estas obras finales, el presupuesto lo invierte la Municipalidad del Cusco recordando que 20 millones de soles fueron financiados por el Ministerio de Vivienda.

“Esta obra significará que el Cusco es la primera ciudad en el país, donde sus aguas residuales no se vierten en los ríos, sino a un colector para su tratamiento correspondiente”, dijo.

Recordó también que se viene trabajando el proyecto de tratamiento de aguas pluviales con el Ministerio de Vivienda. “El expediente técnico se viene trabajando en el presente año, debe terminar el 2022 para que su ejecución se concrete el próximo año, con la autoridad nueva”, precisó.

Un tercer proyecto que se trabaja con esta cartera ministerial, es el Vilcanota II que ya se viene desarrollando. “LO que esta faltando es que el Ministerio destine los recursos necesarios, entiendo que son alrededor de 300 millones de soles en total, sin embargo, se ha divido el proyecto y la primera etapa y cuenta con expediente, solo falta levantar algunas observaciones referidas al medio ambiente”, indicó.

Expreso su esperanza de que el nuevo ministro de Vivienda, el cusqueño Cesar Paniagua, realmente impulse esta obra para el beneficio de la ciudad. “Le deseo muchos éxitos en su gestión”, dijo.

La autoridad edil, dijo que los factores que sumaron en contra de su gestión para impedir la ejecución de mas proyectos de envergadura fueron: en principio su inhabilitación por casi un año, la pandemia que paralizó el país por casi dos años y finalmente la terrible inestabilidad que se ha vivido y que lamentablemente continua.