Especialistas consideran que sería afectada la navegación fluvial.
Hay una alta probabilidad de que la Amazonía peruana enfrente una nueva y severa sequía. Esto se debe al posible desarrollo de un fenómeno de El Niño de gran intensidad, advirtió el jefe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) en Loreto, ingeniero Marco Paredes.
El especialista alertó que este evento climático podría provocar una drástica disminución de lluvias en la selva baja de Loreto. Esto generaría un descenso acelerado de los principales ríos amazónicos y afectaría seriamente el transporte fluvial. Además, pondría en riesgo el abastecimiento de productos y las actividades económicas de la región.
Explicó que actualmente ya se registra un calentamiento anómalo de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial. Esta situación ocurre frente a las costas de Perú y Ecuador. Tal condición está históricamente vinculada al desarrollo del fenómeno de El Niño a escala global.
Antecedentes similares
Paredes precisó que este escenario no debe confundirse con el denominado «Niño Costero». El fenómeno en evaluación tendría una magnitud mucho mayor y podría alcanzar niveles similares o incluso superiores al evento registrado entre 1997 y 1998. Este evento fue considerado uno de los más destructivos de las últimas décadas.
Explicó que, mientras en la costa peruana el fenómeno suele provocar lluvias extremas, inundaciones y colapso de infraestructura, en la Amazonía ocurre el efecto contrario. En concreto, hay ausencia o reducción significativa de precipitaciones.
«En la selva el problema es la falta de lluvias. Eso genera sequías severas, descenso de los ríos y problemas directos para la población», advirtió el especialista.
Paredes recordó que Loreto ya atravesó entre 2023 y 2024 una de las sequías más intensas de los últimos 40 años. Esta situación dejó embarcaciones varadas, desabastecimiento y dificultades de acceso en numerosas comunidades ribereñas.
Efectos del Niño Godzilla
En ese sentido, alertó que un «Mega Niño» o «Niño Godzilla» podría agravar aún más el panorama hidrológico si alcanza mayor intensidad. Esto sería especialmente grave porque coincidiría con la temporada de vaciante en la Amazonía.
Los modelos climáticos proyectan que el fenómeno podría alcanzar su mayor intensidad entre septiembre y noviembre. Este periodo coincide con las disminuciones naturales de los caudales de los ríos amazónicos.
El especialista también advirtió que la posible sequía tendría efectos económicos a nivel nacional. Esto se debe a que la costa peruana —donde se concentra gran parte de la producción agrícola y económica del país— también podría verse afectada por inundaciones y alteraciones climáticas.
Esto, indicó, podría traducirse en incremento de precios de alimentos, dificultades de abastecimiento y afectación de cadenas comerciales tanto en la costa como en la Amazonía.
De igual manera, Marco Paredes exhortó a las autoridades nacionales, regionales y locales a iniciar acciones preventivas y planes de contingencia para reducir los impactos del fenómeno.
«Tenemos lecciones aprendidas de la última sequía. Debemos articular acciones para disminuir los impactos de este fenómeno que sí o sí se va a presentar; lo que aún se evalúa es la intensidad con la que llegará», manifestó.






















