El presidente de la Beneficencia del Cusco, Eduardo Zans Loayza, brindó precisiones sobre la reciente intervención de la Fiscalía Anticorrupción en la entidad. Esta responde a información requerida por los fiscales en un proceso de investigación. El caso inició por acciones de control interno promovidas por la actual gestión.
Se atienden estas acciones con total apertura. A raíz de una denuncia del congresista Segundo Toribio Montalvo, la fiscalía solicitó datos sobre una reunión del 14 de noviembre de 2025. También realizó una visita a las instalaciones en el marco de procedimientos regulares.
Vulnerabilidades detectadas en gestiones pasadas
La actual administración, vía la Subgerencia de Bienes Inmuebles, realizó un análisis técnico-legal riguroso. Identificó una vulnerabilidad jurídica estructural heredada de gestiones anteriores. Esta se caracteriza por manejo inconsistente de contratos y falta de acciones oportunas.
Este desorden facilitó que inmuebles de la Beneficencia se cedieran a terceros mediante acuerdos nulos, ocupaciones precarias y contratos no renovados. Estos carecen de sustento legal y técnico. En particular, diez bienes inmuebles no tenían renovación contractual.
Acciones de la actual gestión
La situación se verificó mediante diligencias y se atribuyó a la inacción de exfuncionarios. La actual gestión no ha sido cómplice ni espectadora. Es la principal impulsora de un saneamiento integral del patrimonio.
Se activaron mecanismos de autotutela administrativa para recuperar inmuebles ocupados sin contrato. Se exige la restitución inmediata de los bienes. Se procede conforme a ley con la ejecución de garantías omitidas en el pasado.
La Beneficencia ha brindado todas las facilidades, acceso a información y soporte documental. Reafirma su disposición a colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades, dentro del marco legal.






















