Un reciente informe elaborado por la congresista Ruth Luque Ibarra revela serias deficiencias en la atención de casos de acoso sexual en las principales universidades del Cusco. La fiscalización incluyó a la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC), la Universidad Andina del Cusco y la Universidad Intercultural de Quillabamba, donde se evidenció la falta de procedimientos claros, la inestabilidad de los órganos encargados y una débil protección hacia las víctimas.
El reporte consigna más de 30 casos formales de hostigamiento sexual, aunque los testimonios recogidos apuntan a una cifra mucho mayor. En la Universidad Intercultural de Quillabamba, además, se documentaron situaciones de discriminación y racismo contra estudiantes provenientes de comunidades indígenas y amazónicas, lo que agrava el panorama de vulnerabilidad.
Según el informe, los procesos internos presentan demoras injustificadas, ausencia de seguimiento a las denuncias y falta de capacitación en el personal responsable. En algunos casos, los presuntos agresores continuaron ejerciendo funciones docentes mientras los expedientes permanecían sin resolver, lo que refleja una evidente falta de control institucional.
Ante estos hallazgos, la congresista Luque propuso la creación de un Registro Nacional de Hostigadores Universitarios, que impida el reingreso de docentes sancionados y promueva entornos educativos seguros. Asimismo, exhortó a las universidades a asumir su responsabilidad frente al acoso y garantizar mecanismos eficaces de prevención, atención y sanción.






















