En un emotivo acto lleno de historia, espiritualidad y profundo sentido de comunidad, el Colegio de Señoritas Educandas del Cusco celebró en sesión solemne, en el Centro de Convenciones del Palacio Municipal del Cusco, el bicentenario de su fundación, lo cual ha constituido un hito trascendental en la educación femenina del Perú.
En la ceremonia participaron cientos de invitados, entre autoridades políticas, religiosas del plantel, alumnas, exalumnas, docentes, exdocentes y familias enteras que han sido parte del legado de este glorioso colegio fundado en 1825, bajo la inspiración de una educación cimentada en los valores cristianos, la humildad franciscana y el servicio.
La sesión solemne fue presidida por la Madre Directora, hermana Mérida Román Révolo, quien ofreció palabras de gratitud y esperanza, reconociendo la misión cumplida durante dos siglos de entrega educativa. Junto a ella, la comunidad religiosa de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción (FIC) acompañó con devoción este momento histórico, conmemorando además sus 25 años de incansable labor en Cusco.
La presencia de la reverenda Madre General María Antonieta García le otorgó un carácter aún más espiritual y significativo al evento. Asimismo, se rindió homenaje a las exdirectoras hermanas Ester Yauri y Julissa Quiróz, quienes formaron parte del camino institucional con dedicación y amor por cada alumna y cuyo trabajo ha permitido que el prestigio de Educandas crezca mucho más, no solo en el ámbito nacional sino internacional.
Uno de los momentos más destacados fue el reconocimiento oficial entregado por el Gobernador Regional del Cusco, Werner Salcedo, quien en su discurso resaltó el papel de Educandas en la historia y cultura regional, afirmando: “Hablar de Educandas es hablar del alma del Cusco, de mujeres formadas con fe, fortaleza y sabiduría”.
Del mismo modo, el alcalde de Wanchaq, William Peña Farfán, hizo entrega de la Medalla de Alcaldía, honrando los 200 años de compromiso con la formación académica y espiritual de la juventud cusqueña.
La emotividad del evento fue visible en cada rostro. Alumnas actuales, exalumnas que hoy son profesionales líderes en distintos ámbitos, docentes que dejaron huella y familias enteras, quienes se reunieron para rendir homenaje al colegio que no solo formó intelectos, sino también corazones.
Se entregaron reconocimientos a exdocentes y miembros de la APAFA que contribuyeron a mantener viva la esencia educativa de la institución. Cada palabra, cada aplauso y cada lágrima expresaban la profunda conexión entre el pueblo cusqueño y su Colegio Bicentenario Educandas.
Con este acto solemne, se reafirma la misión del colegio de seguir formando mujeres con identidad, valores y fe, al servicio del Cusco, del Perú y del mundo, bajo la guía amorosa de San Francisco y la Inmaculada Concepción.






















