Tragedia se registró ayer en exteriores del mercado de Vinocanchón, unidad de empresa de transporte urbano Wimpillay arrolló a la menor que estaba junto a su abuelita. Vehículo no contaba con tarjeta de circulación.
El director del Hospital Regional del Cusco, Carlos Gamarra, confirmó que la menor atropellada por un bus de la empresa Wimpillay en el distrito de San Jerónimo se encuentra internada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras sufrir la amputación de ambos miembros inferiores debido a la gravedad de las heridas.
Según precisó el Dr. Gamarra, la niña fue trasladada de emergencia ayer por personal de Serenazgo y paramédicos, quienes le realizaron un torniquete durante el traslado para evitar una hemorragia fatal. «La paciente llegó con una pérdida severa de sangre, producto del atropello. Nuestro equipo médico tuvo que proceder a la amputación inmediata de sus pies para salvarle la vida», puntualizó.
La niña tras la intervención fue internada en la Unidad de Cuidados Intensivos bajo estricta vigilancia médica, evaluándose permanentemente su evolución tras las intervenciones realizadas. «La paciente se encuentra estable dentro de su condición crítica. Luego de su recuperación, deberá iniciar un proceso de rehabilitación integral que será largo y complejo», añadió el galeno.
El trágico hecho ocurrió en los exteriores del mercado Vinocanchón. La menor que estaba junto a su madre fue atropellada por un bus de la empresa de Transportes Wimpillay (de colores verde y anaranjado).
Según testigos, el conductor de la unidad de transporte masivo habría invadido el carril contrario, provocando el brutal impacto que dejó a ambas heridas, pero la menor con mayores daños como se ha precisado.
Más tarde se precisó que el vehículo de la empresa Wimpillay no contaba con la Tarjeta Única de Circulación, según precisó el gerente de Tránsito de la Municipalidad del Cusco, Reynaldo Bellido. Esto evidencia que el principio de autoridad no se cumple en diversos ámbitos del Cusco.
Además de la imprudencia que habría sido el detonante de la tragedia, se debe lamentar que las aceras en las zonas circundantes al mercado de Vinocanchón se encuentran invadidas por los comerciantes, haciendo imposible que los viandantes puedan transitar por las aceras y se vean obligados a caminar por la calzada, poniendo en riesgo su integridad.






















