En un acto histórico para la defensa del territorio ancestral y el fortalecimiento de la seguridad jurídica de los pueblos indígenas del Bajo Urubamba, el Gobierno Regional Cusco, a través de la Gerencia Regional de Agricultura, realizó la entrega de instrumentos oficiales de georreferenciación. Se beneficiaron 17 comunidades nativas de los distritos de Megantoni y Echarati.
La ceremonia, desarrollada en el estadio de la comunidad nativa de Nuevo Mundo, contó con la participación del gobernador regional, Werner Salcedo Álvarez, líderes comunales y representantes de las organizaciones Matsigenka, Asháninka, Kakinte y Nanti. Los asistentes destacaron que este proceso representa un avance concreto en la defensa de sus territorios. Además, contribuye a la reducción de conflictos históricos.
Las comunidades nativas beneficiadas pertenecientes al distrito de Megantoni son: Cashiriari, Kirigueti, Kochiri, Miaria, Nueva Luz, Nueva Vida, Nuevo Mundo, Porotobango, Puerto Rico, Segakiato, Sensa, Shivankoreni, Taini y Tangoshiari. En el distrito de Echarati, las beneficiadas son: Estrella Alto Sangobatea, Inkaare y Poyentimari.
Avance histórico en seguridad territorial
Durante décadas, las jurisdicciones de esta zona enfrentaron situaciones de vulnerabilidad debido a la falta de información cartográfica precisa en sus títulos de propiedad, emitidos en la década de 1980. Esta brecha técnica generó superposiciones, amenazas de invasión y tala ilegal. También causó conflictos de límites y dificultades para acceder a programas de desarrollo.
Con la transferencia de 5.2 millones de soles por parte del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el Gobierno Regional Cusco ejecutó el proceso de georreferenciación. Este permitió actualizar planos y validar coordenadas oficiales. Además, se colocaron hitos de delimitación comunal, asegurando por primera vez información territorial moderna y reconocida oficialmente por el Estado.
Compromiso con el desarrollo sostenible
Al entregar los planos, memorias descriptivas y coordenadas UTM a cada comunidad beneficiaria, el gobernador Werner Salcedo afirmó que esta acción “es un paso fundamental para garantizar derechos colectivos, proteger la selva de actividades ilegales y abrir oportunidades de desarrollo sostenible para las familias indígenas”.
Los líderes Matsigenka y Asháninka resaltaron que, gracias a esta intervención, podrán fortalecer la vigilancia territorial. También podrán prevenir invasiones y gestionar proyectos de manejo forestal, agricultura sostenible, protección ambiental y acceso a servicios básicos, basados en información técnica confiable.






















