El exministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia, cuestionó la gestión actual del Santuario Histórico de Machu Picchu. Señaló que la crisis que atraviesa —incluidas las observaciones de la Unesco— responde a “un diagnóstico equivocado”. Además, mencionó la falta de infraestructura adecuada para sostener la demanda turística.
Riesgos y malas decisiones en la gestión
Consultado sobre la propuesta del alcalde de Urubamba de suspender por uno o dos meses el servicio de buses, Valencia fue categórico: “Para la mayoría, esta es una medida extrema e inaceptable. Podría incluso constituir una responsabilidad legal por incumplimiento de funciones”.
El exministro recalcó que el verdadero problema de fondo es la carencia de infraestructura moderna. “El Estado debe invertir en Machu Picchu. La infraestructura es deficiente”, advirtió.
Propuestas para mejorar la conectividad y el turismo sostenible
Entre sus propuestas, destaca la construcción de un acceso mecanizado (elevador) integrado a la montaña. Este permitiría conectar el circuito Cusco–Valle Sagrado–Machu Picchu. Además, se extendería hacia Santa Teresa, Mollepata, Colpapampa, Yanama y Choquequirao.
Sobre el financiamiento, sostuvo que el proyecto ya se encuentra en ProInversión: “Por el tamaño del proyecto, tiene que evaluarse si será inversión pública o una asociación público-privada”.
Valencia explicó que los problemas del principal atractivo turístico del país no radican únicamente en la operación del transporte por la vía Hiram Bingham. Tampoco se limitan a la capacidad de carga o la participación del distrito de Machu Picchu Pueblo.
Un llamado a pensar en grande
“Nos estamos ahogando en un vaso de agua. Si los cusqueños pensamos en grande, podemos transformar Machu Picchu en un verdadero motor del crecimiento del país”, afirmó.
El exministro anunció la presentación de su libro Machu Picchu, el camino a su sostenibilidad, que se realizará el 3 de diciembre en la capilla de San Bernardo. En esta publicación plantea integrar el Santuario a un circuito cultural ampliado: Valle Sagrado–Machu Picchu–Choquequirao–Vilcabamba, acompañado de inversiones pendientes.
“La vía Mollepata–Santa Teresa es absolutamente prioritaria”, señaló, indicando que solo faltan 18 kilómetros para completarla.
Según dijo, mejorar dos tramos del Camino Inca (km 113 y 119) permitiría ampliar de forma ordenada la experiencia turística. “Pasaríamos de una visita limitada a 7,5 hectáreas a más de 70 hectáreas”, precisó.






















