Afirma que fue golpeada junto a su esposo delante de sus menores hijos.
Agredidos son una pareja de esposos y sus tres hijos, los agentes PNP estaban de civil y no les importó el daño psicológico a los niños. Agredidos presentaron la denuncia en la comisaría, pero no se han efectuado las acciones para el debido proceso.
Mediante carta pública, la ciudadana Tania Condori ha formulado una grave denuncia contra tres efectivos de la Policía Nacional del Perú por la agresión que soportó su familia en hechos registrados en el distrito de Oropesa, provincia de Quispicanchi.
“Mi nombre es Tania Condori, madre de tres hijos menores de edad. Hoy me veo obligada a alzar mi voz públicamente para denunciar un acto de brutal violencia y abuso de autoridad cometido por miembros de la Policía Nacional del Perú”, señala en su encabezado la denuncia, y luego pasa a relatar los hechos ocurridos el pasado lunes, cerca de las 22 horas.
“El 28 de julio del 2025, aproximadamente a las 9:50 p.m., en la vía principal de Oropesa, entre la Av. Primavera con Pata Calle, mi esposo y yo fuimos atacados por tres policías (dos varones y una mujer) vestidos de civil. Primero, un vehículo rojo apareció a toda velocidad de la calle llamada Pata Calle, que por poco nos impacta, y al increparle al chofer de dicha unidad por la forma temeraria en que manejaba, de pronto bajaron dos de los agresores. Minutos después, llegó un segundo vehículo de marca Kia, color negro, placa Z7D-429, del cual descendió el tercer agresor. Todo esto ocurrió frente a nuestros tres hijos de 8, 5 y 1 año de edad, que se encontraban dentro de nuestro vehículo.
Estos tres policías, con fuerte olor a alcohol y en estado de ebriedad, cuando les reclamamos por la grave situación que nos hicieron vivir, respondieron con golpes y agresiones físicas. El efectivo Dany Ampuero Ortega me jaló del cabello y me pateó brutalmente, dejándome con lesiones que ahora me impiden caminar. El efectivo Víctor Hugo Ampuero Ortega me dio un puñete en el pómulo izquierdo a la altura del ojo, mientras que la efectivo femenina Verónica Ampuero Ortega me jaloneó del cabello.
Mi esposo también fue golpeado con puñetes y patadas e, inclusive, revolcado en el suelo por los agentes policiales vestidos de civil, quienes no tuvieron piedad ante las súplicas y gritos de nuestros hijos, quienes lloraban y gritaban aterrados al ver cómo golpeaban a sus padres.
Luego de cometer este acto, los agresores huyeron. Nosotros sentamos la denuncia en la comisaría de Oropesa, fuimos sometidos al dosaje etílico, saliendo negativo, mientras que a los agresores no se les ha realizado dicha prueba; sin embargo, pueden observarse en el video de una cámara de videovigilancia que hemos adjuntado a la denuncia, donde se aprecia claramente el estado en que se encontraban los agresores y el sufrimiento de nuestros hijos.
Hasta el momento, no hay detenciones. Y lo más indignante es que, cada vez que acudimos a la comisaría de Oropesa, nos enfrentamos a la indiferencia, a la falta de apoyo y a lo que parece ser un encubrimiento hacia estos tres policías.
Por ello, hago un llamado urgente al general Julio Becerra, para que tome acciones inmediatas y ejemplares contra estos efectivos que deshonran el uniforme. Asimismo, pido la intervención del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, pues mis hijos están gravemente afectados emocionalmente, no han dormido desde entonces y siguen llorando, aterrados por lo vivido”, se precisa en la denuncia.
Cabe precisar que, tras la agresión, vecinos de la zona salieron en defensa de la pareja y los agresores huyeron. Los vecinos los identificaron y brindaron la información a las víctimas, quienes luego se dirigieron a la sede policial de Oropesa para sentar la correspondiente denuncia. Se espera acciones céleres y drásticas contra los agresores tras el debido proceso.






















