Dice que no tiene nada que ver con contrataciones

El presidente de la República, Pedro Castillo Terrones, enfatizó que como jefe de Estado, no avala ningún favorecimiento a ninguna empresa o persona en particular. “Como jefe de Estado, no avalo ningún favorecimiento a ninguna empresa, ni persona en particular”, mencionó en su cuenta de Twitter.

En ese mismo punto, añadió que si existieran indicios de corrupción en su gestión, las autoridades pertinentes harán las investigaciones correspondientes.

“Exhorto a las autoridades a que, si hubiese pruebas de algún indicio de corrupción durante mi gestión, realicen su trabajo para esclarecer los hechos bajo el marco de la ley”, manifestó.

DENUNCIA  PERIODISTICA

Según denuncia periodística Karelim López Arredondo, empresaria y amiga del investigado ex secretario general del Despacho Presidencial Bruno Pacheco, no solo visitó Palacio de Gobierno poco antes de que una empresa asesorada por ella lograra la adjudicación de un contrato por S/232,5 millones de Provías Descentralizado. También visitó la vivienda del pasaje Sarratea en Breña, donde Pedro Castillo despachó cuando era candidato y en los primeros días de su mandato.

Según imágenes, López Arredondo llegó al domicilio en Breña cerca de las 10:00 p.m. del 19 de noviembre, en una camioneta de placa AYR-388. Minutos antes había llegado al lugar el ministro de Defensa, Juan Carrasco Millones.

Como se recuerda, la asesora empresarial registra seis visitas en total a Palacio de Gobierno, entre agosto y noviembre de este año. Los registros oficiales indican que en tres ocasiones ingresó para reunirse con el presidente Pedro Castillo, mientras que otras tres veces tuvo entrevistas con el ahora investigado Pacheco.

En agosto pasado, la Presidencia aseguró que Castillo despacharía en Palacio y ya no en la casa de Breña luego de que la contraloría advirtiera que habría estado vulnerando la ley que regula la gestión de intereses en la administración pública, y con ello principios básicos de transparencia.

La casa ubicada en el jirón Sarratea es propiedad del empresario cajamarquino Alejandro Segundo Sánchez Sánchez y es donde el mandatario despachó desde inicios de la segunda vuelta electoral hasta los primeros días de su mandato.