A pesar que enfermedad sigue latente

Ayer el Gobierno argentino ha anunciado una serie de medidas para flexibilizar las restricciones contra la COVID-19, ante el descenso de casos en las últimas semanas. El fin de estas restricciones fue anunciado por la ministra de Salud, Carla Vizzotti y el jefe del gabinete, Juan Manzur.

En primer lugar, ha sido levantado el uso obligatorio de la mascarilla al aire libre, salvo que se presente una aglomeración de personas. Esta, sin embargo, continúa siendo obligatoria en lugares cerrados (aula, cine, teatro, ámbitos de trabajo, transporte público, espectáculos y eventos masivos).

Además, el Gobierno permitirá las reuniones sociales sin límites de personas, siempre y cuando cumplan las medidas de bioseguridad, como el uso de tapabocas, la distancia social y la ventilación. Por otro lado, se habilitó el aforo del 100% en actividades económicas, industriales, comerciales, de servicios, religiosas, culturales, deportivas, recreativas y sociales en lugares cerrados manteniendo las medidas de prevención, tapaboca, distancia y ventilación y las discotecas funcionaran al 50% de su aforo.

ENFERMEDAD SIGUE LATENTE

Argentina reportó ayer  1.837 nuevos casos de la covid-19, por lo que el número total de positivos ascendió a 5.243.231, mientras que los fallecimientos se elevaron a 114.579, tras ser notificadas 61 muertes en las últimas 24 horas.

Argentina registró un récord diario de contagios el 27 de mayo último, cuando se notificaron 41.080 casos, mientras que el mayor número de muertes en una sola jornada se verificó el pasado 22 de junio, con 792 fallecimientos.