Feminicida apela sentencia de 28 años en su contra y le condenan a cadena perpetua

La Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Loreto cambio a cadena perpetua la condena de 28 años de pena privativa de la libertad impuesta en primera instancia en contra del expolicía Jhonathan Caja Arroyo por el brutal feminicidio en agravio de la contadora Tessy Arelis López López.

El crimen se perpetro  en mayo del 2018,  en agosto del 2020, el Primer Juzgado Penal Colegiado de Maynas de la Corte Superior de Justicia de Loreto condenó a Jhonatan Caja Arroyo a 28 años de cárcel por el feminicidio en agravio de Tessy López; así como el pago de cincuenta mil soles de reparación civil.

De acuerdo al análisis del juzgado, el acusado ejecutó el asesinato de Tessy López, pero se excluyó la agravante de violación sexual, lo cual habría dado lugar a la imposición de cadena perpetua; sin embargo, las pericias médico – legales no demostraron su perpetración; quedando con ello descartada la hipótesis del Ministerio Público que planteaba acusación de feminicidio agravado por la presunta agresión sexual de Tessy antes de su muerte. En tal sentido, la decisión del tribunal se fundamentó en lo establecido por el artículo 108 – B del Código Penal, que prevé la imposición de pena privativa de la libertad no menor de veinticinco ni mayor de treinta y cinco años, por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de feminicidio (sin agravante).

Tras una nueva evaluación del caso por la Primera Sala Penal de Apelaciones de Loreto, este colegiado resolvió reconocer el extremo de la condena de primera instancia por el delito de Feminicidio, pero incluyendo la condición agravada; y, a su vez, la revocó en el extremo del tiempo de cárcel impuesto, ya que, al reconocer dicho agravante, corresponde, conforme a la norma penal, imponer la pena máxima de cadena perpetua.

BRUTAL FEMINICIDIO

Tessy Arelis López López (23) fue encontrada sin vida el 15 de mayo del 2018 debajo de un puente de la carretera del caserío de Santa Clara del distrito de San Juan Bautista, en la provincia de Maynas. La víctima presentaba hematomas en las piernas, lesiones en la cabeza y signos de haber sido quemada.

En un primer momento, se procedió a detener como principal sospechoso del crimen a su pareja Alexander Peña Ramos, debido a presuntas contradicciones y por los restos de sangre hallados en su habitación. El Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de Maynas le dictó prisión preventiva por nueve meses.

Sin embargo, dos meses después se dispuso su libertad al dar un giro de 360 grados las investigaciones gracias a las declaraciones de otros vecinos que apuntaron como sospechoso al expolicía Jhonathan Caja Arroyo, quien vivía en una habitación en la misma casa de la víctima.

La hipótesis del Ministerio Público sostenía que Caja Arroyo llegó en presunto estado de ebriedad al domicilio, donde también vivía la agraviada, y después de bañarse forzó a la víctima a quien ultrajó y asesinó. Además, intentó desaparecer el cuerpo arrojándolo en un lugar solitario y prendiéndole fuego.

El expolicía fue detenido en julio del 2018 en el aeropuerto de Iquitos “Francisco Secada Vignetta” por encontrarse con una orden de búsqueda y captura dispuesto por el Poder Judicial, cuando retornaba de la ciudad de Lima.